La insuficiencia renal crónica o IRC es una de las enfermedades más comunes relacionadas con la edad en los gatos de hoy. La insuficiencia renal crónica y progresiva generalmente está relacionada con la edad, otras enfermedades y el medio ambiente. La dieta puede ser parte. El CRF siempre es terminal, pero con el tratamiento de la enfermedad, los gatos pueden vivir una vida de calidad durante muchos años después del diagnóstico.
El signo más obvio de CRF en un gato es la sed excesiva, aunque puede haber otros síntomas, como náuseas, pérdida de peso, estreñimiento y una capa de pelo generalmente pobre. Se requieren pruebas de laboratorio para hacer un diagnóstico definitivo. Los resultados de laboratorio también le darán al veterinario una idea de cuán avanzado está el CRF.
La dieta y los líquidos intravenosos son las terapias más comunes para los gatos con IRC. El manejo dietético significa alimentar una dieta baja en proteínas, sal y fósforo. Reducir estas cosas ayudará a que los riñones funcionen mejor. Una dieta baja en proteínas quita parte de la carga de los riñones para filtrar los desechos, ya que las moléculas de proteínas tienden a ser más grandes y crean una carga más pesada para el riñón. Los riñones están involucrados en el equilibrio de electrolitos, por lo que el sodio más bajo y el fósforo más bajo permiten que los riñones mantengan este equilibrio más fácilmente.
La terapia con líquidos por vía intravenosa ayuda a mantener al gato hidratado. Los fluidos subcutáneos pueden ser administrados en el hogar por el dueño y con frecuencia son bien tolerados por el gato. Estar bien hidratado le permite al gato una sensación general de bienestar. Los fluidos también limpian los riñones, liberando al cuerpo de las toxinas acumuladas.
Existen tratamientos de salud alternativos que pueden ser útiles para un gato con IRC. Hay muchos veterinarios holísticos calificados que estarán encantados de consultar con los dueños de los gatos de CRF. Su conocimiento especializado puede guiar a los propietarios hacia las terapias más adecuadas para las necesidades de salud y el temperamento de su gato. Mientras que muchos remedios a base de hierbas pueden estar disponibles en el mostrador y es tentador tomar la palabra de un amigo de confianza, no es aconsejable hacerlo. Los remedios a base de hierbas son una medicación potente y los gatos pueden reaccionar con mucha fuerza. Las dosificaciones y tratamientos nunca deben adivinarse, pero deben ser recetados por un veterinario calificado.
Si bien el CRF se considera una enfermedad terminal, la vida puede considerarse terminal. Es difícil saber que los días de su gato están contados, pero dependiendo de la gravedad de la enfermedad, pueden tener muchos años buenos por delante. La gestión del CRF es menos difícil de lo que parece y la vida del gato no tiene que cambiar por completo. A medida que el conocimiento y la comprensión de esta enfermedad progresan, más y más gatos viven cada vez más con su enfermedad.


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